Pensiones por discapacidad en 2026: cambios tras la eliminación de la Andis

Pensiones por discapacidad en 2026: cambios tras la eliminación de la Andis

Pensiones por discapacidad en 2026: El año 2026 se perfila como un periodo de ajustes importantes en materia de políticas sociales en México, especialmente en lo relacionado con las pensiones por discapacidad. Uno de los cambios que más dudas ha generado entre beneficiarios y familias es la eliminación de la Andis y la forma en que esta decisión impactará en la operación, administración y acceso a los apoyos económicos destinados a personas con discapacidad. Comprender este nuevo escenario es clave para saber qué esperar, cómo prepararse y qué derechos continúan vigentes.

En este contexto, resulta fundamental aclarar qué era la Andis, por qué se eliminó y cómo se reorganizarán los programas de pensiones por discapacidad a partir de 2026.

Qué era la Andis y cuál fue su función

La Andis, conocida como la Agencia Nacional de Discapacidad, tenía como objetivo coordinar políticas públicas enfocadas en la inclusión, atención y apoyo a personas con discapacidad. Su función principal era servir como enlace entre distintas dependencias, así como supervisar programas sociales, entre ellos los relacionados con pensiones y apoyos económicos.

A lo largo de los últimos años, la Andis participó en la planeación y seguimiento de acciones orientadas a mejorar el acceso a derechos básicos como salud, educación y seguridad social. Sin embargo, su eliminación respondió a un proceso de reestructuración administrativa que buscó centralizar funciones y reducir duplicidades en el aparato gubernamental.

Por qué se eliminó la Andis

La desaparición de la Andis no implica la eliminación de los programas de apoyo a personas con discapacidad, pero sí un cambio en la forma en que se gestionan. De acuerdo con los lineamientos oficiales, sus funciones fueron absorbidas por otras dependencias federales, principalmente aquellas vinculadas al bienestar social y la inclusión.

El argumento central fue fortalecer la eficiencia administrativa y simplificar los procesos para los beneficiarios. En teoría, esta reorganización busca que los apoyos lleguen de manera más directa, sin intermediarios adicionales, aunque en la práctica el periodo de transición ha generado incertidumbre.

Cómo quedan las pensiones por discapacidad en 2026

Para 2026, las pensiones por discapacidad continúan como un derecho social prioritario. Los apoyos económicos no desaparecen, pero sí se ajustan en su operación. La administración de estos programas queda principalmente bajo la Secretaría del Bienestar, que asume la responsabilidad total del padrón, pagos y reglas de operación.

Esto significa que los beneficiarios actuales no deberían perder su pensión, siempre y cuando cumplan con los requisitos establecidos. No obstante, se prevén procesos de revisión y actualización de datos para asegurar que los apoyos lleguen a quienes realmente los necesitan.

Cambios esperados en requisitos y trámites

Uno de los cambios más relevantes tras la eliminación de la Andis es la estandarización de requisitos. En 2026, se espera que los trámites para acceder o mantener la pensión por discapacidad sean más uniformes a nivel nacional, reduciendo criterios distintos entre estados.

Entre los requisitos que se mantendrán se encuentran el certificado médico que acredite la discapacidad permanente, documentos de identificación oficial y comprobante de domicilio. Sin embargo, habrá mayor énfasis en la actualización periódica de información, especialmente en casos de discapacidad temporal o condiciones sujetas a revisión.

Impacto en nuevos solicitantes

Las personas que busquen incorporarse al programa de pensiones por discapacidad en 2026 deberán realizar su trámite directamente ante las instancias designadas por la Secretaría del Bienestar. Aunque el proceso seguirá siendo gratuito, podría implicar tiempos de espera durante la etapa de reorganización administrativa.

Para nuevos solicitantes, será clave estar atentos a las convocatorias oficiales y a los periodos de registro. La eliminación de la Andis no cierra el acceso a nuevos beneficiarios, pero sí cambia los canales por los que se gestionan las solicitudes.

Qué pasa con los pagos y montos de la pensión

En cuanto a los pagos, el esquema general se mantiene. Las pensiones por discapacidad continuarán entregándose de forma bimestral, mediante depósito bancario o a través de tarjetas de programas sociales. Para 2026, no se descartan ajustes en los montos, ya sea por inflación o por decisiones presupuestales, aunque estos cambios se anuncian de manera oficial antes de su aplicación.

La continuidad de los pagos dependerá de que el beneficiario se encuentre activo en el padrón y haya cumplido con los procesos de validación que solicite la autoridad correspondiente.

Retos durante el periodo de transición

El principal reto tras la eliminación de la Andis es la comunicación clara con los beneficiarios. Muchas personas con discapacidad y sus familias enfrentan dificultades para acceder a información oficial, lo que puede generar confusión o temor a perder el apoyo.

Otro desafío es la capacidad operativa de las dependencias que absorbieron las funciones de la Andis. La correcta atención de millones de beneficiarios requiere personal capacitado, sistemas eficientes y coordinación entre niveles de gobierno.

Recomendaciones para beneficiarios en 2026

Para quienes ya reciben una pensión por discapacidad, lo más recomendable es mantener actualizados sus datos personales y estar atentos a cualquier aviso oficial. Revisar periódicamente los canales de información de la Secretaría del Bienestar puede evitar contratiempos.

También es importante no dejarse llevar por rumores o información no verificada. Ante cualquier duda, lo ideal es acudir directamente a los módulos de atención o comunicarse a las líneas oficiales.

El papel de las familias y cuidadores

Las familias y cuidadores juegan un rol fundamental en este proceso. En muchos casos, son ellos quienes realizan trámites, dan seguimiento a pagos y apoyan a las personas con discapacidad en la gestión de su pensión.

En 2026, su acompañamiento será aún más importante, especialmente para personas con discapacidad severa o que viven en zonas rurales, donde el acceso a la información puede ser limitado.

Conclusión

Las pensiones por discapacidad en 2026 no desaparecen tras la eliminación de la Andis, pero sí entran en una nueva etapa de reorganización. Este cambio busca simplificar la administración y fortalecer la entrega directa de apoyos, aunque también implica retos durante el periodo de transición.

Mantenerse informado, cumplir con los requisitos y utilizar únicamente canales oficiales será clave para garantizar la continuidad de la pensión. Con una adecuada adaptación al nuevo esquema, las personas con discapacidad podrán seguir contando con este apoyo económico esencial para su bienestar y calidad de vida.